El Centro de Serrano
El Centro de Serrano

San Patricio nace en 1958, en el número 200 de la calle Serrano de Madrid, como Centro de Enseñanza oficialmente reconocido, al amparo de la Ley de Educación de 1953, reformada en 1957. Sus fundadores son cuatro personas dinámicas y emprendedoras que, con visión de futuro y valentía, se adelantan a su tiempo: Doña Luisa Murias, Doña Luz Murias, Don Jaime Marugán y Don Gabriel Castellano. Tienen marcadas personalidades que resultan tan diferentes como complementarias. Ellos conforman la primera Junta Rectora de San Patricio y entre todos dotarán al Colegio desde sus inicios de una impronta, un ejemplo y un espíritu que permanecen imborrables.

Se crea un colegio abierto, con espíritu vanguardista y proyección anglosajona, basado en tres directrices: ser un colegio católico, trabajar con un número reducido de alumnos por aula, y conseguir un aprendizaje temprano de la lengua Inglesa. La conjunción de la primera y la última de estas tres características es el motivo fundamental de la connotación irlandesa del nombre escogido para este proyecto.

La idea de llevar a cabo una enseñanza mixta basada en los valores cristianos, con marcado carácter personalizado e inmersión en la lengua y cultura inglesas, atrae lo suficiente como para que San Patricio se consolide y crezca con rapidez; pero no solo gracias a peculiaridades muy innovadoras y atípicas para aquellos tiempos, sino también al buen hacer de unas Direcciones Técnicas y un profesorado muy bien escogidos y a la satisfacción generalizada de las primeras familias que, creyendo firmemente en el proyecto, "confiaron sus hijos a San Patricio".

Para designar los cursos de enseñanza preescolar y primaria se utilizará desde un principio la nomenclatura inglesa - "Nursery" y "School" - y se establecerá un horario con la mitad de la jornada en inglés, impartida por profesoras nativas irlandesas. Los exámenes de reválida de 4º y de 6º curso, vigentes en los planes de estudios de la época, otorgarán a los alumnos los títulos de Bachiller Elemental y de Bachiller Superior, respectivamente, y darán paso a los titulados al curso preuniversitario (el "Preu") y a la posterior prueba de madurez, como requisitos previos para su paso a la universidad. En junio de 1967, y tras unos brillantes resultados en el examen de reválida de 6º curso, se despiden definitivamente del Colegio "con el título de bachilleres" aquellos niños que en el curso 1960-1961 preparaban el examen de ingreso para iniciar el Bachillerato. Es la primera promoción de alumnos que finaliza sus estudios en el Colegio, y la única que cursa todo el bachillerato en los edificios de Serrano.